Las constelaciones familiares actúan como una radiografía de la memoria familiar, en ésta terapia la física cuántica hace su aparición y la línea del tiempo desaparece, ya que en un mismo momento podemos ver representadas situaciones de nuestros antepasados que influyen en nosotros, en la forma como actualmente vemos el mundo y como reaccionamos antes las situaciones de la vida, traemos al plano consciente lo que guarda nuestro inconsciente y muchas veces nos juega malas pasadas en la forma como desarrollamos nuestra vida.
Siempre se ha dicho que la familia es el eje central de la sociedad, dicho de otro modo, la familia es un sistema, viéndolo desde la perspectiva de la sociedad es el mini sistema, y cada familia compone al sistema macro que es la sociedad.
Si analizamos cada sociedad veremos como nuestra historia ha marcado profundamente nuestro presente, citando un texto bíblico uno de los mandamientos es “honrar a tu padre y a tu madre” y la mayoría de las religiones sobre todo las orientales insisten en la importancia de honrar a los ancestros, nosotros desde Latinoamérica no escapábamos de esta premisa, los indígenas mostraban un profundo respeto por sus mayores y la organización de sus tribus se hacía acogiendo dicho principio (el de la jerarquía).
Pero ¿qué significa exactamente “honrar al padre y a la madre”? No significa hacer todo lo que nos dicen, no significa dejar que condicionen nuestras vidas sin protestar, ni tampoco que ellos vivan sus vidas a través de la nuestra. Honrar significa desde el amor profundo de nuestro ser el agradecimiento infinito por habernos dado la vida, solo eso! Agradecer…sin expectativas y entendiendo que hicieron todo lo que su ser en su nivel de evolución pudieron darnos.
De seguro se estarán preguntando pero ¿Cómo un hijo les agradece verdaderamente a sus padres la vida? La respuesta es simple, viviendo su propia vida, gestando proyectos, haciendo una familia, con sus logros, su trabajo y su aporte al mayor sistema de todos a la vida. No quiero decir con esto que las personas deben olvidarse de sus padres, pero si desapegarse de la necesidad de convertirse en los padres de sus padres, ya que ellos tienen responsabilidad sobre su vida y los hijos deben tenerla sobre la suya propia, la historia personal de los padres es de los padres y la historia personal de los hijos es de los hijos.
En la sociedad latinoamericana existe un apego excesivo al sistema de origen, los hijos no han terminado de graduarse cuando ya están pensando en cómo hacer para ayudar a los padres, dejando a un lado su propia vida y asumiendo una carga que no les corresponde. Eso genera un desequilibrio real y muy palpable en dichas sociedades, lo ideal es que los padres como seres adultos sean responsables y sus hijos al llegar a la adultez puedan desarrollar su propia vida, en atención hacia sus propios hijos y así sucesivamente.
Siempre hay algo que nos antecede que hizo posible nuestra existencia, el río viene de la montaña y desemboca en el mar o en el océano, no al contrario. De igual manera es el fluir de la vida es hacia adelante, nunca mirando hacia atrás o mirando hacia sus sistemas de origen, el compromiso de cada ser humano será formar un nuevo sistema en pro de la vida.
